Objetivos Específicos

Fortalecer la espiritualidad bíblica
Promovemos en el clero diocesano la oración personal y comunitaria, centrada en la Palabra de Dios, como fuente de alimento espiritual y guía en el ministerio.
“La fe viene por la predicación, y la predicación por la Palabra de Cristo” (Rm 10,17).

Fomentar una pastoral misionera activa
Impulsamos en los sacerdotes el espíritu misionero, enviándolos con ardor renovado a anunciar el Evangelio en todos los rincones de la diócesis, especialmente donde más se necesita la presencia de la Iglesia.
“Vayan y hagan discípulos a todas las naciones” (Mt 28,19-20).

Desarrollar una conciencia misionera en los laicos a través del ministerio sacerdotal
Animamos a los presbíteros a formar y acompañar a los laicos para que asuman su papel evangelizador en la vida diaria, fortaleciendo la comunión entre pastores y fieles.
“Ustedes son la sal de la tierra… ustedes son la luz del mundo” (Mt 5,13-14).

Promover una conversión pastoral
Acompañamos a los sacerdotes en procesos de renovación personal y ministerial, para pasar de una pastoral de mantenimiento a una pastoral decididamente misionera.
“Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca” (Mt 3,2).

Revivir el espíritu de Pentecostés
Pedimos al Espíritu Santo que infunda en el presbiterio diocesano un nuevo ardor apostólico, renovando su entrega y fortaleciendo la fraternidad sacerdotal.
“Recibirán la fuerza del Espíritu Santo y serán mis testigos” (Hch 1,8).